Atiende
Contesta en cuanto entra el mensaje, sean las nueve de la mañana o las diez de la noche. Con la ficha del cliente delante.
Ejemplo: «Hola, soy el asistente del taller. ¿Quieres hueco para la pre-ITV esta semana?»Mientras tú trabajas, tu WhatsApp coge la cita, avisa de la revisión y recupera al cliente que no vuelve.
20 minutos, sin compromiso. Eliges hueco en el calendario y te atiende quien lo monta.
Buenas, me chirrían los frenos del Golf. ¿Me lo podéis mirar?
Hola, soy el asistente del taller. Veo tu Golf 1.6 TDI con 190.000 km. Lo miramos y te paso el presupuesto cerrado.
Tengo hueco el martes a las 9:00. ¿Te lo reservo?
Sí, el martes a las 9:00.
Cita apuntada. El lunes te la recuerdo por aquí.
Ejemplo. Conversación y datos simulados, no es un cliente real.
Para negocios con clientes que vuelven
Ninguna hace ruido. Nadie se queja. Se van en silencio y tú lo pagas igual todos los meses.
Cuenta tú los trabajos que se te cayeron el mes pasado y multiplícalos por doce. Esa es la factura que ya estás pagando.
Contesta en cuanto entra el mensaje, sean las nueve de la mañana o las diez de la noche. Con la ficha del cliente delante.
Ejemplo: «Hola, soy el asistente del taller. ¿Quieres hueco para la pre-ITV esta semana?»Da el hueco libre, lo reserva y lo apunta en una sola agenda. Se acabó tener dos citas a la misma hora.
Ejemplo: «Tengo martes a las 10:00 o jueves a las 17:30. ¿Cuál te viene mejor?»Avisa el día antes y pide confirmación. Si el cliente no puede, el hueco sale a la lista de espera.
Ejemplo: «Mañana a las 10:00 te esperamos. Contesta sí para confirmar o dime otro día.»Busca a los que llevan meses sin aparecer y les escribe uno a uno. El cliente que no vuelve no se fue, se olvidó.
Ejemplo: «Hace ocho meses del último cambio de aceite. ¿Te doy hueco esta semana?»Cuando el cliente recoge el coche o termina el tratamiento, le llega la petición con el enlace. Tú ya no tienes que acordarte.
Ejemplo: «Gracias por venir. Si te hemos atendido bien, déjanos tu reseña aquí: enlace»Cada lunes ves qué entró, qué se agendó, qué presupuestos siguen abiertos y a quién falta llamar. En una pantalla.
Ejemplo: «Resumen de la semana: 6 presupuestos abiertos y 12 clientes sin volver. ¿Les escribo?»Un bot responde y se olvida. Aquí cada mensaje entra en la ficha del cliente, con tu agenda delante.
Tú pones una hora el primer día. El montaje, la carga de clientes y la formación los hago yo.
Una hora contigo y doy de alta tu número en la API oficial de Meta. Sigues con el número de siempre, no cambias nada.
Cargo tu lista de clientes, tus servicios y tu agenda dentro del CRM. Las respuestas se escriben con tus datos, no con inventos.
Voy y os lo enseño en el mostrador, no os mando un manual. El día 14 ya contesta, agenda y recuerda las citas.
El presupuesto que mandaste el martes se recuerda solo el viernes. Al que lleva seis meses sin aparecer le escribe antes de que se olvide de ti.
¿Me miráis los frenos del Golf?
Hola, soy el asistente del taller. Tengo tu Golf 1.6 TDI con 190.000 km. Lo vemos y te paso el presupuesto cerrado.
Te reservo el martes a las 9:00.
Perfecto.
Seis meses despuésHace seis meses del último cambio de aceite. ¿Te doy hueco esta semana?
Sí, el jueves por la mañana.
Ejemplo. Conversación simulada.
Estos mensajes entran todos los días.
“¿Cuánto me cuesta la correa de distribución?” 21:40, martes
Contesta al momento, pide matrícula y modelo y deja la cita puesta. Si el presupuesto se queda parado, lo recuerda él el viernes.
“¿Te queda hueco para mechas esta semana?” 22:15, domingo
Reserva sin que sueltes el tinte. Si una clienta anula, ofrece ese hueco a la lista de espera antes de que se pierda la mañana.
“Se me ha caído un provisional y me duele.” 19:50, viernes
Detecta la urgencia y avisa a la clínica al momento. No valora el caso: eso lo ves tú, con la conversación dentro de la clínica.
“Buenas, quería presupuesto para reformar un baño.”
Recoge medidas, fotos y zona antes de que llames. Y a los tres días vuelve solo al presupuesto que nadie ha contestado.
“Llevo tres semanas sin ir, me voy a dar de baja.” 20:30
Ve al que deja de venir antes de que pida la baja, le escribe y le deja una clase reservada para volver.
“¿Qué papeles te faltan para el trimestre?” 23:10
Dice qué falta, avisa del plazo antes de que venza y persigue la documentación que no llega. Sin llamar tú uno por uno.
Ejemplos. Mensajes tipo de cada sector, no conversaciones de clientes reales.

Me llamo Salva García. Programo el CRM, lo monto en tu negocio y respondo yo cuando algo falla.
El mismo número desde la demo hasta el mantenimiento. Si algo falla, me escribes y lo miro yo. No hay incidencia que asignar ni comercial en medio.
Las monto yo, una por una. Por eso no cojo más: prefiero decirte que este mes no entro que dejarte el montaje a medias.
Si lo monto en un taller de tu pueblo, no lo monto en el de al lado. La exclusividad por sector y localidad se recoge por escrito en el contrato, mientras el servicio siga activo.
No revendo el software de otro. Si tu negocio necesita un campo o un aviso que no está, se pone y ya está.
Se instala, se prueba con tus clientes y tú lo ves contestando. Hasta que no está funcionando en tu negocio, no se cobra nada.
No firmas años: el día que quieras parar, paras. Y metes a todo el equipo dentro sin pagar por cabeza.
El número y el CRM van a nombre de tu negocio. Fichas, citas y conversaciones se exportan cuando quieras. Si te vas, te lo llevas.
Cuenta verificada de WhatsApp Business API, sin envíos masivos. Los datos son de tu negocio: tú eres el responsable y yo el encargado del tratamiento. Te dejo el texto de consentimiento para la ficha de cliente y la baja en cada mensaje.
Contrato de encargado de tratamiento incluido.
Todo esto va por escrito antes de empezar. No depende de mi palabra, lo tienes en el papel.
Mañana lo lees y ese cliente ya ha llamado a otro. O lo contesta tu negocio mientras tú cierras.
Hay una instalación que se paga una vez y una cuota mensual de mantenimiento. El número te lo doy en la demo, por escrito: no es lo mismo un taller de cuatro personas que una clínica con tres gabinetes. Lo que sí sabes ya: no pagas por usuario ni firmas permanencia.
Sí. En la API oficial, Meta cobra por conversación. Esa tarifa es suya y cambia según el tipo de mensaje. En la demo te enseño cómo entra ese coste dentro de lo que cerremos, por escrito, para que no te llegue una sorpresa después. Lo que no pagas es por usuario.
Es nuestro. No revendo el programa de nadie, lo programo yo. Si tu taller necesita un campo más o tu clínica otra ficha, se pone. No dependes de que una empresa de fuera te lo cambie.
Es la vía que Meta autoriza: API oficial y número verificado a nombre de tu negocio. Se respetan sus normas de uso, sin envíos masivos y sin escribir a quien no ha dado permiso, que es lo que reduce el riesgo de suspensión. La última palabra sobre una cuenta la tiene siempre Meta, eso no lo controla nadie más.
No. Se usa el de siempre, el que tus clientes tienen apuntado. Cambia quién contesta, no el número.
Sí, pero desde la aplicación de EXOBYTE, en el móvil y en el ordenador. Al pasar el número a la API oficial, ese número deja de funcionar en la app normal de WhatsApp, y las conversaciones antiguas no se migran: se quedan donde están. Te lo enseño antes de tocar nada.
No hace falta. Se importa tu lista de clientes y se convive con lo que ya usas mientras te sirva. Si tu programa deja exportar o tiene conexión, se conecta. En la demo lo miramos con el tuyo delante y te digo lo que se puede y lo que no.
Se maneja como un WhatsApp, con la ficha del cliente al lado. Voy al local, lo dejo puesto y os lo enseño en persona. Si a las dos semanas alguien no se aclara, vuelvo.
Se presenta como el asistente de tu negocio, no finge ser una persona. No inventa precios ni plazos. Cuando duda, te pasa la conversación a ti. Y tú lees todo lo que se ha hablado.
No hay permanencia. El número de WhatsApp y el CRM van a nombre de tu negocio. Clientes, citas y conversaciones se exportan cuando quieras. Si un día lo dejas, te lo llevas entero.
Copias de seguridad diarias y exportación en formato estándar cuando la pidas, sin tener que llamarme. La cuenta de Meta y el número van a nombre de tu negocio, no al mío, así que otro proveedor puede coger el relevo sin depender de mí.
Pocos, y los llevo yo uno a uno. No te voy a enseñar logos ni testimonios que no existen. Te enseño el sistema funcionando: en la demo escribo a tu WhatsApp delante de ti.